Este artículo va con unos días de retraso, ya que me fui de "merecidas vacaciones" y no actualizé mi espacio.
La última vez que escribí había quedado con mi amigo en que el relajo se terminó. Pues solo pasó la noche y a la mañana siguiente estaba el hombre diciéndome:
- No puedo permitir que esto se acabe.
- Pero por qué??? Si tú y yo habíamos hecho un trato.
- No, tú hiciste el trato. Yo solo me limité a escucharte.

Caramba pero esta cosa tan "adorable" quién se ha creído que es. Seguro que por "adorable" es que me tiene tan encantada. Y me volvió a besar, y yo me volví a dejar.
Al día siguiente le dije seriamente:
- Mira chico, ambos debemos poner de nuestra parte para acabar definitivamente con esta "dizque" relación.
Y me miró sorprendido (sería por la seriedad con que le hablé), y contesta:
- Pero mejor porque ambos no ponemos de nuestra parte para que siga siendo tan maravilloso como hasta ahora.
Plop!!! me dejó en una pieza. Les digo que tiene cada salida.
- No, no, no. Tú estás cogiendo la cosa a relajo. Te exijo que tomes en serio mi opinión. Esto no puede seguir porque me estoy exponiendo demasiado.
- Siempre te dije que esto no es ningún relajo para mí. Tú y yo nos hacemos felices mutuamente en esta relación, no veo el porqué quieras terminar tan abrutamente. Es más yo estoy tan seguro de nuestro "cariño", que yo se que si tú fueras soltera ya te hubieras ido a vivir conmigo.
- Nop, hasta allá no llega mi mala cabeza.
- Bueno, entonces si tú no te hubieras mudado conmigo, yo me hubiera mudado contigo y listo.
- Que bárbaro, tú si eres perseverante. Mira que mejor dejamos las cosas por las buenas, vale.
- Pero por qué? si así estamos felices los dos.

Les digo que es imposible, bueno casi. Lo que si es perseverante.
El viernes 15 nos vimos por última vez en el año, ya que yo me fui de vaca por 15 días, y esta primera semana él está descansando. Y le digo:
- No me vas a dejar ir.
- No, no puedo. Sabes que este cariño que siento por tí cada día se está transformando en otra cosa.

¿¿¿CÓMO ASÍ???
- Sabes, vamos a estar 3 semanas sin vernos; así que estoy segurísima que ese tiempo será suficiente para que se enfríe la "calentura" que nos tenemos.
- No, porque sabes que hace unos meses (después de aquello), que estuvimos varias semanas sin vernos, yo no te invité a salir porque quería darme cuenta de que "esto" se enfriaría. Pero no pasó así, cada día que pasa tú me gusta más.
- No seas bobo, a lo mejor la misma noche de Navidad conoces a la mujer de tu vida.
- No creo que eso pase.
- Bueno es poco probable, pero no imposible.
- Es cierto, pero no creo. De lo que si estoy seguro es de que te voy a extrañar como un loco. Y solo espero con ansías el día en que tu esposo se vaya al interior (con el niño por supuesto), porque ese fin de semana vamos a dormir fuera tú y yo.

De más está decirles que nos dimos unos besos más que apasionados deseándonos mutuamente Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. Y desde ese día no lo he vuelto a ver. Y sólo lo extrañé un día, pero rápidamente me quité ese pensamiento de mi cabeza.
Con mi media naranja tuve una bronca descomunal el 24 de diciembre en la noche, aunque al rato nos arreglamos. Dice mi mejor amigo que yo no merezco esas peleas, mucho menos en esas fechas; que piense muy bien las cosas para el 2007, porque yo me merezco vivir mi vida mejor.
Pero todo no fue feo. La noche del 31 de nuestra casa salía humo, de lo recontra-bien que lo pasamos los dos.
Veremos que nos trae el 2007, espero de todo corazón que sean cosas buenas. Tanto para mí como para todos ustedes ciber-amigos.
Besototes para todos, especial para Antonio, Mariana, Ana y los demás. Y no crean que he olvidado la foto, ya se las postearé.