No tiene nada que ver con mis "aventuras". Pero me da un coraje.
Resulta que yo llevo trabajando acá (en esta compañía, en este otro "pueblo" a 103 kms. de mi casa) 5 años. El año pasado mi jefe me da el "honorable título" de "Jefa del Departamento". A cada rato estaba recordándome que debía tener todo en orden, al día, y debía pensar y actuar como jefa (aprender a "mandar").
A mi cargo están 2 subalternos, y además trabajo directamente con la Gerente de Mercadeo y Publicidad. Y ayer alegóricamente me entero que a uno de mis subalternos le aumentaron US$200 (nuestra moneda de curso es el dólar americano - hagan ustedes la conversión correspondiente y verán que es ba$tante má$); y quedó US$100 POR ENCIMA DE MÍ!!!.
Estoy que me lleva el mismísimo diablo. Disculpen la vulgaridad, pero "QUE HUEVO!!!". Jajaja, resulta que ahora yo soy la jefa, pero el subalterno gana más que yo; que cosa tan irónica, ridícula y absurda. Pero bueno estas cosas se ven muy a menudo en nuestros países tercermundistas, y sobre todo descriminatorios contra las mujeres. Claro, yo soy la encargada porque las mujeres somos más responsables y blablabla; pero el chiquillo tiene talento y "todo se lo merece".
Lo que tengo son unas ganas locas de renunciar y largarme a "mi pueblo" a buscar suerte por allá, aunque sea en un empleo de menor paga. Es que ya no valen los títulos universitarios ni nada de eso. Y ni hablar de la edad, porque más de 35 parece que no sirves para más nada.
Por el momento no tengo ganas ni de salir con mis amigos, ni mucho menos con mi "amiguito". Estoy actualizando mi curriculum, porque de que me voy me voy.
3 comentarios
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No desesperes. La cuestión es acostumbrarse a la situación. Porqué según está el trabajo, y dada la escasa solidaridad de los empresarios para con los obreros, es posible que tanto tú situación como las de muchos de los que estamos siendo explotados en empleos de tres al cuarto, dure hasta el infinito y más allá. Adopta mi técnica, pasa de cabrearte y esfuerzate en sobrevivir e intentar hacer lo justo, lo que crees que merecen por el sueldo que te pagan.
Nosotros construimos sus coches, levantamos sus fantásticas casas, les atendemos en los restaurantes, limpiamos sus calles, etc...y nos lo agradecen con el maltrato dándonos las migajas del pastel.
Hasta que llegue la (improbable) revolución, pasa de cabrearte y limitate a reirte en sus narices.
Entretanto, querida amiga, te mando un saludo.
pd: por curiosidad ¿eres argentina?
En España ocurre lo mismo.
Hace poco hicieron un estudio en el que se demostraba que a igual trabajo el hombre siempre, bueno pongamos un casi, gana más que la mujer.
Como verás, lo que te pasa a ti es epidemia.
Un abrazo solidario.
Lo siento mucho, pero si le pones las cosas claras al jefe mayor a ver si te oye y puede pasar algo bueno, eso espero.
Saludos