Ayer en la mañana tuve una discusión como mi esposo. Y al parecer lo que hablamos lo dejó pensando todo el día, al punto de tratar muy mal a sus subalternos.
Al salir del trabajo lo llamé para ir a "tomarnos algo" y dialogar (al parecer yo tendré que tomar la iniciativa). Me esperó en el lugar acordado, todo el tiempo del mundo (ya que yo no trabajo en la capital, y el solo viaje me toma casi dos horas).
Cuando llegué nos dispusimos a conversar en seguida, tenía que aclarar muchas cosas. Me dijo que yo he cambiado mucho, estoy más delgada (gracias a las dietas y ejercicios), me visto mejor (claro, ahora que soy jefa del departamento), y lo trato a él más indiferente (bueno, eso dice él). Yo acepté que ya no conversamos por las noches como antes, pero eso se lo adjudico a que mi suegra ahora vive con nosotros.
La conversa fue subiendo de tono (en plena estación central), hasta que explotó y me confesó que tiene un "ATAQUE DE CELOS A MUERTE"!!!. Esto me sacó de base, cualquier cosa podría yo pensar en estos "tiempos de crisis" menos que mi esposo estuviera muerto de celos. Me dijo que siente celos de dos buenas amigas que tengo, y además siente un temor bestial a que yo lo engañe con otro hombre (por acá por el interior). Me dejó en shock!!!
Estuvo desahogándose por espacio de 20 minutos y empezó a atacarme (cual fiscal acosando al acusado), quería que yo confesara un delito que no he cometido (o por lo menos aún no he cometido). Me dijo que se iba a ir de la casa, para darnos tiempo a ambos "???". Y su acoso llegó a un punto que me sacó de quicio, yo recogí mi cartera, me levanté y me dispuse a caminar para tomar mi transporte. Cuando viene detrás de mi, me toma por la cintura y me lleva a otro lugar.
Ahora que se había desahogado, me dijo que si yo no lo quiero a él, él si me ama a mí. Que siguiéramos sobrellevándonos, no sólo por el niño, sino porque aún faltan muchos años por estar juntos (si D's quiere). Yo le dije que lo quiero mucho, pero que también el debe poner de su parte. Que la relación de pareja no se limita solo a mantener el hogar, sino también a hacer cosas juntos y solos como "pareja". Así que concordamos en seguir llevando la carga.
Luego de eso fuimos a cenar, y retomamos nuestras suspendidas charlas nocturnas (y en un lugar diferente a la sala de la casa - frente a la tv). No todo está perdido después de todo...