Hola ciberamigos, volví con más fragmentos de mi "loca pero divertida" vida.
Hace un mes, para ser exacta el Jueves Santo mi amigo me llamó para que salieramos a tomarnos un traguito, menudo día que escoge - un día santo - pero en fin ya ustedes conocen mi condición agnóstica. Fuimos a comer algo ligerito (para variar), y luego nos "escapamos". Y sorpresa el hombre tenía en el carro una botella de aguardiente, mezclador, vasos e hielo!!! (de donde saco esa bolsita de hielo, ni idea!). El asunto es que durante toda la velada nos bajamos casi toda la botella, y como es de suponer cuando tienes el alcohol en la cabeza empiezas a hablar de más.
Obvio que lo siguiente es resumen:
-Chica, yo quiero que tú solo lo hagas conmigo.
Pienso en mi mente: -??? Cómo así, este está loco. Es que rapidito voy donde J. y le digo: ehhh, o sea ya no puedo hacerlo más contigo...
-Tú eres loco, tú sabes que eso no puede ser.
Al rato me dice:
-Dime la verdad, y quiero que seas honesta conmigo, solo contesta SI o NO. Si nos hubiéramos cruzado hace 10 años atrás, tu hijo más chico fuera mío, verdad?
-Ahhh, NOP.
-Por qué no?
-Porque jamás me hubiera fijado en un teenager, y mucho menos le hubiera tenido un hijo.
-Tonta, me refiero a que si ambos tuviéramos la misma edad?
-Honestamente no sé, es que en la vida pueden pasar tantas cosas, que uno no tiene la certeza de nada.
Luego seguimos hablando de nuestros trabajos, y otras cosas más.
La semana siguiente estuve a punto de correr a mi marido de la casa. Pero como suele suceder, el hombre se arrepintió en el último minuto - lo cierto es que para ser el "último minuto", ni siquiera había arreglado sus cosas ni nada.
-No se porqué seguimos aquí lastimándonos, tú mismo haz dicho que ya no soportamos vivir juntos sin ofendernos.
-No puedo irme, porque yo no me imagino mi vida sin tí...
Pienso en mi mente: -Entonces si no se imagina su vida sin mí, para qué me sigue riñendo? Si es tan masoquista, que aguante callado porque está sobreentendido que ninguno de los dos va a cambiar.
Mi amigo y yo volvimos a "escaparnos" hace una semana atrás. Y durante el acto noto que me está mirando de manera diferente (de una manera que no se como explicarles)
-Por qué me miras así?
-Es que eres tan linda?
-Jajaja, bobo...
-Dime una cosa, tu cariño es tanto que podrías enamorarte de mí?
-Mmmmm..., tú sabes que no puedo. Aunque quisiera no puedo.
Luego me dice:
-Yo quisiera tener aunque sea una esquinita de tu corazón.
-Jajaja...
-Por qué te ries, es que no tengo ni una esquinita?
-No...
-No tengo nada? Dime que tengo aunque sea un piquito.
Aquí si me atreví a ser un poco más sincera con él
-El punto es que tú estás ocupando casi la mitad de mi corazón, y eso es peligroso.
-No mi amor, para mi es lo más maravilloso que pudiste haberme dicho... Sabes que siento que nuestro "relajo" ha cambiado, pues desde la última vez que nos vimos te comportas más abierta conmigo. Mira que me mandas dulce todas las semanas y me has llamado un par de veces. Estas cosas no las hacías antes, y eso me gusta; me gusta este lado de Zara que no conocía...
Lo cierto es que yo todos los fines de semana hago dulce para mis hijos, y después de nuestra salida hace un mes, le he enviado a su oficina un pedazo para el postre (todos los lunes). Digo yo no siento que eso sea la gran cosa, pero parece que el hombre lo está percibiendo de otra manera, y vuelvo y repito eso es peligroso para mí.
Además, se me olvidaba contarles, tuve que mudarme a casa de mis padres (donde están mis hijos) los días de semana porque me cambiaron el horario y desde mi casa se me hace IMPOSIBLE! conseguir transporte. O sea que con mi esposo solo estoy de viernes (por la noche) a domingo. Sin pena les digo: Cero estrés, ya que bajaron las peleas. Y este chico piensa que este paso es "El principio del fin"...
Lo cierto es que esta semana estoy libre, porque este fin mi esposo se fue al interior donde sus padres, y mi amigo pidió una semana de vacaciones y se fue al interior donde su familia también.
Así que solo me queda disfrutar el fin de semana con mis amigos y mi hermano.
